
miércoles, 1 de junio de 2011
Ecovidrio: Contenedores que hablan

lunes, 2 de noviembre de 2009
Pepe Avigliani - Chau a un MAESTRO del Periodismo

Buenos Aires, 31 de octubre (Télam).- José Luis Avigliani, periodista y maestro de varias generaciones de jóvenes colegas, falleció esta tarde en Buenos Aires, a los 49 años, luego de haber librado una prolongada y conmovedora batalla contra una enfermedad degenerativa.
"Pepe" Avigliani desarrolló la mayor parte de su carrera profesional en la agencia Télam, a la que ingresó hace casi dos décadas y en la que fue corresponsal en Paraná, editor de las secciones Policiales e Internacionales, e integrante de la Mesa de Edición.
También fue jefe de prensa del Teatro Presidente Alvear y, desde hace más de una década, profesor de la escuela de periodismo TEA, en la que contribuyó a formar a centenares de jóvenes cronistas que ya tienen lugar en la mayoría de las redacciones y que recuerdan invariablemente la calidad docente y humana de "Pepe".
Cultor de la amistad, la buena mesa y el fútbol, así como melómano empedernido, "Pepe" acusó hace cinco años los primeros síntomas de esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad degenerativa -la misma que sufrió el humorista Roberto Fontanarrosa- para la que no hay cura.
Se propuso desde entonces dar una conmovedora y ejemplar batalla por la vida: trabajó todo lo que pudo -incluso, en los últimos tiempos, desde su casa y con la ayuda de una asistente, cuando la enfermedad ya lo había paralizado- y fue hasta el último momento centro de periódicas reuniones de amigos y colegas.
Por su expresa voluntad, los restos de Avigliani serán cremados y no serán velados.
(Télam) 31/10/2009 18:58

jueves, 19 de julio de 2007
Chau Negro...1944-2007 "Que lo parió"
No tengo palabras para expresar lo que siento... no me sale o no quiero. Estoy triste eso si. Y al no salirme las letras por mi estado, por estar alicaído, que mejor homenaje que sus propios colegas:


sábado, 28 de octubre de 2006
Homenaje parte II
Por supuesto que escribí sobre Pepe...
El primer día de clase dijo llamarse José Luis Avigliani, Pepe, a partir de entonces. Amante de la música de los Rolling Stones, del buen vino y de una pasión por la profesión de periodista, que cada jueves trasmite en el primer año de TEA (Taller Escuela Agencia).
Muy frontal y de un humor muy contagioso, Pepe fue llevando la materia de Taller 1 de una forma muy entretenida. Comentarios exactos y conocedor de la vida, como dice él: "Un periodista tiene que saber de todo y leer de todo". Sobre cada comentario tiene una opinión al respecto.
Sacó a sus alumnos a la calle para levantar notas y que vivan la realidad, hizo que lo entrevistaran para que conozcan su realidad y que se entrevistasen entre sí para que sepan de sus realidades, que escribieran una carta de amor para que sepan que se puede ser poeta y hasta los hizo escribir de lo que se les de la gana, entre otras cosas.
Pepe, que también trabaja en la agencia de noticias TELAM, es de estatura mediana, tez blanca, de cabeza rapada y robusto, usa anteojos y cada tanto se ve por arriba de ellos una ceja, que es un sello de él al hablar. Exigente, coherente, de mucho humor, querible, profesional, así lo describen sus alumnos.
Se lo ve siempre charlando, tomando café o escuchando la radio. Siempre con la última información. Le gusta mucho las salidas, "las buenas salidas", una cena, un buen espectáculo, una buena música, todo acorde y por supuesto, infaltable un buen trago para acompañar el momento.
Algunos alumnos coinciden en que en estos ocho meses Pepe, fue el nexo entre el concepto que cada uno tiene sobre la profesión y la profesión misma. Entre lo que se quiere ser y lo que se puede.
viernes, 6 de octubre de 2006
Homenaje
Lo que voy a escribir no es un monólogo, no es humor... es un homenaje. En el año 2005 tuve como profesor de taller 1 en la escuela de periodismo TEA, a Pepe Avigliani. En mi opinión, la mejor persona que conocí. Me encantó su forma de dar las clases, me atrajo su personalidad y me contagió su pasión.
Hace unas semanas me enteré de que está grave de salud, tiene esclerosis lateral amiotrófica. Internado en terapia intensiva, la última noticia que se de mis ex compañeros es que lo van a trasladar a un sanatorio especializado en respiración pulmonar para intervenirlo. La verdad que es una cagada todo esto.
Pensando en él se me ocurrió poner algunos trabajos en mi blog que nos hizo hacer. Así pueden ver su magnífica manera de llevar la materia.
Uno de los trabajos que hicimos fue hacerle una entrevista. Muy divertida. Una linda manera de entrar en confianza y de hacer más humana la clase.
Trabajo Práctico
Entrevista a José Luís Avigliani, director general de la agencia de noticias TELAM y profesor y ex alumno de la escuela de periodismo TEA.
SOY MUY VECINERO
Pepe, como se lo conoce desde el primer día de clase,
dijo ayer en una charla con los alumnos de TEA, que una
de las cosas que lo influenciaron de chico fue vivir en un
conventillo con seis familias durante 21 años, a cinco
cuadras de la cancha de Boca.
Ese tipo de vida, que junto con su hermano y sus padres
llevó en el barrio de Barracas, fueron decisivas a la hora de
formar su personalidad. Definía, “cualquier cumpleaños era
festejado por todos los vecinos, cualquier pelea era de todos
los vecinos y cualquier separación o Navidad era de todos los
vecinos”.
Aprendió camaradería, compañerismo y sencillez, pero
también dolor, cuando tuvieron que desalojar el conventillo
por una ley de Martinez de Hoz, ministro de Economía de la
dictadura, quién construiría edificios en esos lugares. “Me
partió el corazón no vivir más en esa casa”, dijo, “tus ex
familiares no estaban más”.
Algo parecido podría sucederle si le sacan el trabajo de
TEA. Fue alumno desde 1990 hasta 1992 y profesor desde
hace nueve años, afirma que no cambiaria por nada este
trabajo. Quizás como ese conventillo, a pesar de que tenía
que atravesar todo el patio para bañarse, con bata, jabón,
toalla y alcohol de quemar para prender el calefón.
“En TEA, es el único refugio que tengo por fuera de la
profesión, porque acá es todo en estado puro, vengo a
enseñar y no a sufrir, es un refugio cultural”, señala.
Cuenta que entra a las cuatro de la tarde pero que desde las
dos ya le está picando la panza y cuando son las siete tarda en
irse, da vueltas, toma café, charla con los chicos, ésta pasión
ya la vivió como alumnos y la define como “muy grossa”.
Como lo que vivió en el conventillo, pero esta vez no piensa
transar.
(28/04/05)